Fertilísimo según la RAE es un adjetivo dicho especialmente de la tierra: que produce mucho; dicho de un año: abundante producción de la tierra. Y aquí estamos ya, iniciando el mes de octubre 2021, en espera de los comunes otoños fríos con sus hojas secas; sin embargo, este es diferente, especial.
El campo aun es verde, en prados llenos de color amarillo por las flores de temporada; a donde mire tenemos aún la sensación de que el verano sigue presente. Si usted transita la carretera Guadalajara Saltillo por estos municipios, disfrute de estos paisajes de octubre llenos flores, y permítame contarle que aquí en el sur del Cañón de Juchipila, las presas se llenaron y agua tuvimos a cántaros.

¿Por qué le cuento que este año es fertilísimo? Por que para su servidora existen las causalidades mas que las casualidades. No es casual que en este año inicie este proyecto medio 54, al contrario, todos esos anhelos que con perseverancia concretamos son en efecto el resultado de todo el esfuerzo y el entorno que a nuestro favor confluyen.
Que este aquí usted leyendo mis puntos de vista, no es casual. La causa particular sólo usted la sabe. La causa de mis letras es bastante simple: la fortuna que tenemos de vivir en esta tierra. No es casual que usemos el adjetivo fertilísimo en ella. Este 2021 venía marcado en la rueda de salomón como Fertilísimo y aquellos conocimientos ancestrales cada día nos siguen sorprendiendo.
Para algunos meteorólogos expertos o agrónomos escépticos, las cabañuelas son ideas de la gente. Pero si usted escucho a sus tíos mayores o a sus abuelos, con una sensibilidad casi extinta en mi generación, ellos sabían como “vendría el año” y con base en ello preparaban no sólo la siembra, preveían si habría bonanza o si eran tiempos de austeridad; así no los sorprendían las casualidades pues eran más conscientes de sus causalidades.
Para los que tuvimos la fortuna de contar con ese entorno de tíos mayores, abuelos o padres que nos trasmitían ese conocimiento, mi texto de hoy es un diálogo. A quién la modernidad le llego de golpe, esto le parecerá un cuento; el cuento del Jalpa viejo donde las mañanas las personas se topaban en la calle y por cortesía se decían – ¡buenos días ¡-, la respuesta era un – le de Dios-. No éramos sólo transeúntes, eran vecinos; era mi abuelo enseñándome a saludar a los mayores sin importar si los conocía, era una lección de amabilidad y de respeto.
En ese, mi Jalpa viejo, este año desde enero habríamos estado optimistas pues ya lo adelantaba la rueda salomónica, este 2021 es un año fertilísimo como no veíamos desde hace tiempo y entonces confirmaríamos que la vida tiene como las monedas dos caras.
Se que para todos 2020 fue un año difícil, se que 2021 para algunos aún lo es; sin embargo, el tiempo sigue su marcha y aquí estamos, la naturaleza en su devenir nos regala un año fertilísimo, no sólo para la agricultura. Algunos somos solo sobrevivientes, otros aquí estamos agradeciendo las cosas sencillas de la vida.
Como que hoy pudimos amanecer, no cualquier amanecer. Como le contaba desde hace meses las lluvias han estado presentes en nuestras noches, y las mañanas llenas de humedad. No es casualidad que su casa se mojara, que las calles o caminos se llenaran de baches, que los niños tuvieran lodo para jugar hasta llenarse; ahora vendrán los elotes, las esperadas cosechas, ya se secará su casa, se lavará la ropa, los niños seguirán felices y con un poco de “voluntad” arreglaran las calles, los caminos y se acabarán los baches. Confiamos pronto se acaben el resto de los baches: económico, educativos, de salud, etc. Ya hablaremos en próximas semanas de ello.
Por ahora, le adelanto que para mí este no será un espacio superfluo, pues no pretendo quitarle el tiempo, al contrario, espero que cada nota en esta columna fertilice en usted sin pretensiones exageradas. Solo que llegue a disfrutar de lo que el tiempo en nuestra región depara. Hoy le dejo que disfrute de las mañanas frescas, de las extraordinarias lluvias de octubre, ya vendrá el caer de las hojas en su justo momento. Por ahora, disfrute lo que tenemos, ¡es gratis!















